Peru con una gafe (III). Machupicchu

De largo nos hubiéramos quedado en la selva entre bichos, pero nos parecía feo no ver Machupicchu. Volvimos a Cuzco como un mero tramite y emprendimos nuestra aventura Inka para visitar esta ciudad.

Seguimos con las entradas de dos colores. Como siempre yo sigo escribiendo en negro y mi acompañante en azul.

Amanecimos muy tempranamente en nuestra estación de buses favorita. En la que descubrimos lo sonoro que es decir arequipa 6 veces seguidas. Lo bueno de las estaciones de buses es que tienen vida a todas horas. Da igual que fueran las 5 de la mañana, ya había gente vendiéndote tours para ir a Machupicchu.

Cómo ir a Machupicchu

Para ir a estas ruinas hay varias modalidades, que se amoldan según presupuesto. Lo más cómodo y más caro es tomar un tren que va entre Cuzco (u Ollantaytambo) a Aguas Calientes (> 200 $). Desde Aguas Calientes hay buses que suben la montaña donde se encuentran las ruinas (12$). Así sin ningún esfuerzo físico llegas bien fresco a verlo todo.IMG_20170419_105629990

También se puede hacer el famosisimo Camino Inka. 3 o 4 dias de ruta entre Ollantaitambo hasta Machupicchu. El problema es que es 100% obligtorio ir con un guía, y es casi imposible hacerlo por tu cuenta. Además, hay un cupo limitado de gente que lo puede hacer, lo que hace que tengas que reservar con unos 6 meses de antelación la excusión. La verdad es que hablan maravillas.

Como ese camino se ha vuelto muy famoso y está un poco imposible han surgido otras alternativas, como el Camino Inka de la Selva, que combina el ir andando con otras cosas de aventura que no se me bien, pero que tiene todo muy buena pinta.

La manera más barataIMG_20170418_163746143

Luego tenemos la versión cutre y barata para llegar que es por la que nosotras optamos:

En la estación dejamos nuestras mochilas grandes, y con una más pequeña para las dos emprendimos una larga aventura. Acordamos con un señor un ticket de un microbús para ir hasta La Hidroelectrica. Compramos solo billete de ida, porque la vuelta con los tours es a las 2:30-3 de la tarde y llegan muy tarde a Cuzco obligándote a hacer allí otra noche. El bus nos recogió del centro de Cuzco y nosotras nos montamos ya bastante cabreadas. Llegó más de una hora tarde y encima nos dicen que es porque no nos encontraban. Cosa rara porque yo había estado hablando con el conductor al que enseñé el billete y me ignoró.

Después de dos días enteros en la selva nos tocaba volver a Cusco para poder visitar Machupichu y allá que nos fuimos. Visitamos una infinidad de tour operadores buscando el mejor precio. Una vez encontrado y después de dejar nuestras maletas en la estación de buses  emprendimos camino hacia la joya del Perú. Pasadas 5 horas de bus por carreteras horribles ya solo nos quedaba una caminata de 10km por las vías del tren para poder llegar. Merece mucho la pena ir andando, además de por el precio, ir en tren cuesta como unos 120 dólares, el camino entre inmensas montañas es una pasada.

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Figura : Felices haciendo el chorra en las vias

Llegamos mucho más tarde de lo previsto. Para ir de La Hidroelectrica hasta Aguascalientes hay que andar unos 10 km por las vías del tren. El camino es precioso, pero queríamos llegar a Aguascalientes antes de que se hiciera de noche, así que tampoco podíamos dormirnos en los laureles. Bastante cansadas, después de dormir en un bus y haber pasado todo el día en una micro por unas carreteras de mierda (si, el camino al monumento más importante del Perú no está asfaltado, ¿corrupción?) nos pusimos a andar 10 km a paso ligero.

Comprendiendo a Harry Potter y a Frodo

Como teníamos una mochila para las dos íbamos turnándonosla. La mochila era como un horrocrux, quien la llevaba le entraba un sentimiento de mala leche, cabreo y malas pulgas. Pero aun así conseguimos no matarnos entre nosotras, ni tirar la mochila al rio.

Llegamos recién entrada la noche a Aguascalientes y lo primero que hicimos fue comprar la carísima entrada de Machupichu (50$). Luego nos tomamos un merecido descanso. En general, por la información que nos llegó, la gente se vuelve una cantamañanas aquí y a las 5 de la mañana emprenden la subida a las ruinas para ser los primeros en entrar. Así disfrutan del amanecer allí arriba y supuestamente menos gente. Nosotras pasamos olímpicamente de esa recomendación y nos levantamos cuando nos dio la gana.

Maravilla de la ingenieria

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Figura : Intentando respirar en nuestro ascenso a Machupicchu

A la mañana siguiente también decidimos subir andando a Machupichu, ya que era más barato y eran solo 3km. Aunque fueron 3km de escaleras interminables, llegar arriba mereció la pena. Y más cuando durante el camino pudimos componer el Hit del verano (video 1) Aconsejo a todo el mundo que se quede en este monumento hasta que lo vayan cerrar, cuando se van todos los tours organizados la naturaleza se adueña del lugar y puede contemplar todo su esplendor.

En vez de coger el bus para subir fuimos por unas escaleritas. Es un poco duro, pero no algo imposible, si se hace con la calma. No sé cómo será hacerlo de noche la verdad. Tuvimos todo el día para pasearnos tranquilamente y pegar la oreja en guías ajenos. Aprendimos como tomar correctamente a coca pidiendo permiso a las montañas. El consumo de estas hojas no nos afectó nada (video 1). Nos llevamos un bocata y nos quedamos hasta la hora de cierre. Ese es el mejor momento sin duda, ahí sí que no hay casi nadie. Eso sí que lo recomiendo y no lo de levantarse al alba.

Lo mas impresionante de Machupicchu para mi no son las ruinas en si, que están muybien. Es en donde lo han hecho. EN mitad de esa montaña van y montan una ciudad, eso es lo que realmente impresiona.

Cenar una salchipapa, también llamando comida chatarra por los peruanos, cumplía uno de mis sueños para poder cantar la canción con conociendo de causa.

De vuelta a Cuzco

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Figura : Salchipapa la delicia Foodie

Nos quedamos una noche más en Aguascalientes y a la mañana siguiente emprendimos ruta de vuelta. Al llegar a la Hidroelectrica hay muchos coches que te ofrecen llevarte de vuelta hasta Cuzco, por un precio más barato que el que pagamos de ida.

Para volver a Cusco al día siguiente decidimos hacerlo por nuestra cuenta. Desandamos los 10 km por las vías misma vías de tren que nos habían llevado a Aguascalientes. Y una vez que llegamos a la Hidroeléctrica, punto donde nos había dejado nuestro tour, encontramos a un buen conductor que por un buen precio nos llevó hasta Santa Teresa, sentada yo en los asientos delanteros entre Mer y el conductor y banda sonora de los mismo productores de Wendy Sulca, que aquí esta es la música que se lleva. Ya en Santa Teresa nos cambiamos de vehículo y yo acabé sentada delante de un grupo de borrachos y en un asiento que quería desmontarse en casa curva, mientras Mer, cómodamente en primera fila, disfrutaba de una conversación amena y comodidad absoluta.

Por fin llegamos a Cusco, a una parte de la ciudad que no habíamos visto antes, la cual sí que me pareció que era la verdadera Cusco, la de los cusqueños y no la conquistada por los turistas, Santiago de Cusco se llama.IMG_20170419_163041150_HDR

Llegamos con tiempo de sobra para tomar unos de los innumerables buses que anuncian con la voz de Arequipa, Arequipa, Arequipa, Arequipa, Arequipa, Arequiiiiipaaaaaa

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